Artículo escrito por Daniel Lozano, director del Colegio Educare Peñalar
Una escena en la Avenida de la Dehesa
El viernes 30 de noviembre, camino del colegio, me encontré con una escena que me hizo detenerme. Por las aceras de la Avenida de la Dehesa caminaban, entremezclados, niños con disfraces de todo tipo, y entre ellos, nuestros alumnos, vestidos de santos. Y pensé que, sin buscarlo, estaba viendo un pequeño retrato de cómo cada uno celebra lo que le importa.

Todos los Santos en el colegio: una semana para descubrir la santidad
Durante toda la semana hemos trabajado en Peñalar la festividad de Todos los Santos con diferentes actividades. Desde Infantil hasta 4.º de la ESO, los alumnos han descubierto vidas de santos: hombres y mujeres de carne y hueso que amaron, erraron, perseveraron y legaron un mundo mejor del que recibieron. Y ese viernes celebramos la fiesta de Holywins, “lo sagrado vence”, en la que los más pequeños y buena parte de Primaria acudieron caracterizados de aquellos a quienes habían aprendido a admirar. No pretendemos ofrecerles una galería de estampas remotas, sino mostrarles que la santidad es una forma de belleza al alcance de toda vida.
“La belleza salvará al mundo”: Dostoyevski y la bondad encarnada
Con aquella imagen en la retina, acudió a mi memoria Dostoyevski, quien sostuvo en El idiota que “la belleza salvará al mundo”. No es una tesis, sino una pregunta que el joven Ippolit lanza al príncipe Myshkin, y este responde con su vida: para el novelista, la belleza que redime es la de la bondad encarnada, la que desarma por su sola presencia. Eso fue lo que vi en aquella acera: una hermosura sin estridencias, que no necesitaba imponerse porque era evidente.

Una rebeldía luminosa
Y es que vivimos en una época que a menudo premia lo llamativo y lo estridente, y que tiende a marcar lo que “se lleva”. Nuestros alumnos, sin proponérselo, mostraban otro camino: el de lo luminoso y lo sereno. Recordé entonces mi infancia, cuando los punks encarnaban la rebeldía frente a lo establecido. Hoy el orden establecido ha cambiado de signo, y quien aspira a ser verdaderamente inconformista debe nadar contracorriente de otro modo. Los nuevos punks, me atrevo a decir, son estos niños que no se dejan dictar el guion y que prefieren la ternura a la sangre y la luz a la sombra.
Bernard Shaw sentenció que el hombre razonable se adapta al mundo, mientras que el irrazonable se obstina en adaptar el mundo a sí mismo, de modo que todo progreso depende del hombre irrazonable. En Peñalar abrazamos con orgullo esa irracionalidad.
Puede parecer irrazonable, según los criterios de la moda, apostar por la belleza, la familia y la ternura, o transmitir a los alumnos la riqueza cultural y las tradiciones que hemos recibido. Pero toda cultura que perdura ha dependido de quienes se atrevieron a ser irrazonables por lo que merece la pena.
Una jornada con la visita del vicario y el párroco de Torrelodones
Nos acompañó en la jornada el vicario de la Vicaría VII, don Jesús González Alemany, junto con el párroco de La Asunción de Torrelodones, don Guillermo Pinillos. El vicario quedó gratamente impresionado ante la multitud de santos que poblaban el patio y los pasillos, y ambos se marcharon con la certeza que ya intuíamos: quien se educa en la belleza no necesita que se le explique qué es lo bueno, porque lo reconoce.

Las familias, primeras educadoras
Varias familias nos hicieron llegar su emoción y su gratitud, y no es para menos: ellas son las primeras educadoras, y ese día vimos el fruto de su labor desfilando de la mano de sus hijos.
Si la belleza ha de salvar al mundo, empezará, como casi todo lo importante, por lo pequeño: por un niño vestido de santo que cruza la calle sin complejos. Seguiremos apostando por esa rebeldía luminosa. Los alumnos de Peñalar brillan, y que sigan brillando.
Daniel Lozano, director del Colegio Educare Peñalar