El servicio de transporte escolar puede ofrecerse a las familias siempre y cuando exista demanda suficiente para ello.

El colegio dispone de proveedores de transporte externos con vehículos modernos y adaptados para prestar este servicio con todas las garantías de seguridad y confort. Las rutas se elaboran a principio de curso, en caso de que exista un número mínimo de alumnos inscritos, la duración de cada ruta escolar no excede de una hora y trata de realizar un recorrido lo más ajustado posible a los domicilios de los usuarios. Cada ruta está vigilada por un monitor que supervisa el correcto funcionamiento de la ruta, controla la asistencia de los alumnos y vela por la seguridad de los mismos, asegurándose de que cada niño es recogido por sus representantes legales en cada parada o devolviendo al centro a aquellos menores que no hayan podido ser recogidos por sus padres o responsables autorizados.